Portugal continúa siendo un mercado próximo, estable y con oportunidades concretas para las empresas españolas

28/07/2026

Portugal es uno de los mercados más accesibles para las empresas españolas que quieren crecer en el exterior. La cercanía geográfica, el uso del euro, la pertenencia a la Unión Europea y unas normas de mercado muy parecidas a las españolas reducen muchas barreras de entrada.

Desde el punto de vista económico, Portugal ofrece un entorno razonablemente sólido. El Banco de Portugal sitúa el crecimiento del PIB en el 1,9% en 2024, con una tasa de paro del 6,4%, mientras que el INE recoge una población de 10,74 millones de habitantes en 2024. No se trata de un mercado muy grande, pero sí de un mercado estable, cercano y bien integrado en Europa, lo que lo convierte en una opción muy útil tanto para vender como para implantarse.

Otro elemento clave es el volumen de financiación pública en marcha. El programa Portugal 2030 moviliza 23.000 millones de euros de fondos europeos para el periodo 2021-2027. A ello se suma el PRR, cuyo volumen total se mantiene en 21.905 millones de euros, según el Gobierno portugués. Esta combinación de fondos está empujando proyectos e inversiones en innovación, energía, industria, agua, digitalización, vivienda y modernización de servicios públicos. Para una empresa extranjera, esto significa que siguen existiendo oportunidades ligadas tanto a la demanda privada como a programas de apoyo público.

La economía portuguesa también destaca por su capacidad para combinar sectores tradicionales con actividades nuevas de mayor valor. Junto al peso del turismo, la logística, la agroindustria o la construcción, Portugal está reforzando áreas como los servicios empresariales, la digitalización y la transición energética. Esa mezcla hace que el país resulte interesante no solo para exportar bienes, sino también para prestar servicios, establecer alianzas o participar en proyectos de inversión.

Oportunidades para empresas españolas

La primera gran oportunidad está en la transición energética. La Dirección General de Energía y Geología indica que la actualización del PNEC 2030 fija como meta que el 51% del consumo final bruto de energía proceda de fuentes renovables en 2030, con una capacidad prevista de 20,8 GW de solar, 10,4 GW de eólica terrestre y 2 GW de eólica marina. Además, en 2025 el Gobierno portugués aprobó 70 millones de euros para 17 proyectos de hidrógeno y gases renovables. Para las empresas españolas, esto abre posibilidades en ingeniería, equipos, redes, mantenimiento, almacenamiento, autoconsumo y soluciones técnicas para la industria energética.

El turismo sigue siendo otro de los grandes motores del país. Según Turismo de Portugal y el INE, en 2024 Portugal alcanzó máximos históricos con 31,6 millones de huéspedes, 80,4 millones de pernoctaciones y 27,7 mil millones de euros en ingresos turísticos. Esto genera demanda no solo en hoteles, sino también en rehabilitación, equipamiento, restauración, movilidad, tecnología aplicada al visitante y eficiencia energética. La experiencia española en gestión turística, servicios y urbanismo comercial puede encajar especialmente bien en este mercado.

Las infraestructuras de transporte son también un ámbito de oportunidad claro. El Gobierno portugués está impulsando proyectos estratégicos de gran dimensión, como la línea de alta velocidad Oporto-Lisboa y el nuevo aeropuerto de Lisboa, Aeroporto Luís de Camões. En enero de 2026 se lanzó el concurso para el tramo Oiã-Soure de la línea de alta velocidad y el Ejecutivo lo presentó junto con la compra de hasta 20 trenes de alta velocidad como parte de una inversión global superior a 1,6 mil millones de euros. Además, el Gobierno ya validó en marzo de este año la localización del nuevo aeropuerto en el Campo de Tiro de Alcochete, confirmando el avance del proyecto. Para las empresas españolas, esto abre oportunidades en ingeniería, obra civil, equipamiento, señalización, movilidad, servicios auxiliares y soluciones tecnológicas vinculadas al transporte.

También hay margen en logística e industria vinculada al comercio exterior. El puerto de Sines registró en 2024 el mejor año de su historia, con 47,8 millones de toneladas movidas y 1,9 millones de TEU, consolidando además su posición entre los principales puertos de contenedores de la Unión Europea. Para las empresas españolas, Portugal puede ser no solo un mercado de destino, sino también una plataforma logística atlántica complementaria a sus operaciones en España, sobre todo en transporte, almacenaje, distribución y servicios industriales asociados.

El ámbito digital y de servicios empresariales también gana importancia. AICEP señala en su informe de 2025 que Portugal cuenta ya con 260 centros de servicios y alrededor de 100.000 empleos en este sector, con un crecimiento medio anual del 14% desde 2015. Esto refuerza el atractivo del país para proyectos relacionados con software, servicios compartidos, atención al cliente, consultoría tecnológica y procesos de digitalización empresarial.

En conjunto, Portugal no destaca tanto por el tamaño de su mercado como por su facilidad de acceso, su estabilidad y la existencia de sectores en plena modernización. Para muchas empresas españolas, puede ser un destino idóneo para una primera expansión internacional o para reforzar su presencia en la península ibérica con un nivel de riesgo relativamente contenido.

Artículo realizado por Ignacio García Prieto (Lisboa)

Oportunidad: Presenta proyectos de gran envergadura respaldados por fondos europeos (Portugal 2030 y el PRR), destacando la alta velocidad ferroviaria, el nuevo aeropuerto de Lisboa y la transición energética.

Enlace recomendado: Al tratarse de grandes planes impulsados por el sector público portugués, es fundamental conocer las convocatorias de https://internacional.camaramadrid.es/licitaciones-internacionales-y-financiacion-multilateral/ para competir con éxito.

Vista panorámica del barrio de Alfama y el río Tajo en Lisboa